martes, 5 de noviembre de 2013

Capítulo 4

Nos quedamos mirando el estanque. De repente, oigo "La primavera", de Vivaldi.


-Perdón, es mi móvil-dice Bill. Descuelga-¿Sí? ¡Hola, Georg! ¿Qué haces? (...) Ah, ok. Pues nos vemos ahora. ¿Está Gustav contigo? (...) De acuerdo. ¡Hasta ahora! (...).


Cuelga.


-¿Era Georg?-le pregunta Tom.
-Sí. Dice que ha salido a dar un paseo y que viene hacia aquí con Gustav.
-¡Estupendo! Así se los puedo presentar a Leti y ella le puede pasar el MSN de...-me mira- ¿cómo se llama tu amigo?
-Arturo.
-...de Arturo. No me gastaré nada de saldo por eso.
-A no ser que ahora hablar con la gente en persona cueste dinero, que no creo que pase nunca-añado.
-Bueno, tal y como está todo, a lo mejor sí que pasa-dice Bill-, pero dentro de mucho.
-Es posible-comenta Tom.


De repente se oyen dos voces.


-Oye, ¿esos no son Bill y Tom, de Tokio Hotel?
-Creo que sí.
-¿Vamos a comprobarlo?
-¡Vale!


Llegan dos chicas. Una es algo más alta que yo, pero no mucho, tiene el pelo castaño con mechas rubias recogido en una trenza y lleva ropa tipo Zara, pero de la bonita. La otra es más bajita, morena con el pelo largo en una coleta y el mismo tipo de ropa que la otra chica. Parecen de mi edad.


-Hola-dice la rubia-. ¿Vosotros sois Bill y Tom, del grupo Tokio Hotel?
-Sí-contesta Bill-. ¿Por qué lo dices?
-Hemos escuchado vuestra maqueta y nos gusta bastante-esta vez habla la del pelo castaño-.Yo me llamo Natalia, y ésta es Mireya.
-Encantados-dicen ambos.
-¿Y esta chica quién es?- pregunta Mireya.
-Ésta es Leticia, una chica que vive por aquí-le responde Tom-. Se había perdido en una zona que no conocía y la hemos ayudado a llegar hasta aquí, que está cerca de donde vive.


¿Por qué les tienes que contar todo, Tom?


-Encantadas, Leticia-me dicen ambas.
-Lo mismo digo-les respondo con una sonrisa-. ¿Estáis estudiando algo?
-Sí-me dice Natalia-. Vamos a empezar Traducción en la universidad.
-¡Que coincidencia! Yo también voy a estudiar Traducción aquí.
-Entonces somos compañeras de clase-me comenta Mireya.
-Sí-le respondo, feliz por haber conocido a alguien que va a ir a clase conmigo.
-Nos tenemos que ir ya-dice Natalia-. Hasta otra, Bill y Tom. Encantada de haberte conocido, Leticia.
-Lo mismo digo-decimos Mireya y yo a la vez. Nos reímos.
-¡Nos vemos!


Bill, Tom y yo nos despedimos de ellas.


-Parecen simpáticas-comento.
-Sí-añade Tom.
-Estaría bien que las volviéramos a ver-dice Bill.
-¡Hola, Bill!
-¡Hola, Tom!

Llegan dos chicos donde estamos nosotros sentados. Uno es alto, tiene el pelo castaño, liso y un poco largo, y lleva unos vaqueros y una camiseta negra. El otro chico es alto también, lleva gafas rectangulares, es moreno con el pelo corto y viste unas zapatillas de deporte, una camiseta blanca y unos pantalones cortos grises.

miércoles, 9 de octubre de 2013

Capítulo 3

El que habla es un chico un poco delgado, alto, con el pelo negro peinado en una cresta con flequillo, y con unos vaqueros pitillo y una camiseta negra.

-¿Pero tú qué haces aquí, Bill? ¿No te habías quedado ayudando a mamá en casa?
-Sí, pero hemos terminado enseguida, así que me ha dicho que saliera a hacer lo que quisiera, así que he venido aquí a comer algo de glucosa y unas cuantas calorías.
-Me parece que lo de presentármelos a todos se ha adelantado de fecha, ¿no?- le digo a Tom con una sonrisa un poco tímida.
-Pues sí-y me devuelve la sonrisa, aunque la suya es más abierta-. Muchas gracias, Bill.
-Ha sido un placer. Dime, ¿cómo se llama tu amiga?-dice Bill levantando un poco las cejas.
-Es Leticia.
-Hola-sonrío-Encantada.
-Lo mismo digo-me responde Bill con una sonrisa.

Me levanto y nos estrechamos la mano.

-Entonces tenéis, ¿cuántos? ¿Veintiún años?-Leti, eres un genio.
-Pues sí-dicen Bill y Tom a la vez. Nos reímos todos.
-Me pido un helado y ahora vengo, ¿vale, chicos?
-¡Vale, Bill!-decimos Tom y yo a la vez. Nos reímos de nuevo. Yo me pongo un poco roja ("¿Por qué te pones roja? Piensa en Jared. Menos mal que no te puede leer el pensamiento" ¡¡Que te vayas a hacer puñetas!!).

Bill va hacia el mostrador. Mientras está allí, Tom y yo seguimos con nuestra conversación.

-¿Qué más música te gusta, Tom?
-Bueno, hip-hop, rap, rock, alternativa, un poco el grunge, algo de pop-rock. ¿Y a ti, Leti?
-Casi cualquier cosa, menos una.
-¿Cuál?
-El heavy metal.
-A mí me gusta un poco, pero al que más le gusta es a Georg.
-Entonces se llevaría bien con uno de mis amigos españoles.
-¿Ah, sí?
-Sí. Le encanta esa música. Tiene un grupillo también, que se llama Goblins. No tocan heavy metal exactamente, pero su música está bastante bien.
-Pues me dices luego su MSN y se lo paso a Georg para que... no habla alemán, ¿no?
-No, pero habla muy bien inglés.
-Ah, entonces está bien. Luego me lo dices y se lo paso a Georg, ¿vale?
-Vale.

Bill vuelve y se sienta con nosotros.

-¿Hablabais de Georg?
-Sí-decimos los dos.
-Le estaba contando que tengo un amigo al que le gusta el mismo tipo de música que a Georg-le explico a Bill.
-Ammm.
-¿Qué música te gusta a ti, Bill?
-Un poco de todo: clásica, pop-rock, alternativa...Eso sí, el rap y el hip-hop no me hacen mucha gracia.
-Está bastante bien-le comento-, aunque a mí sí que me gustan.
-Mala suerte, hermanito-le dice Tom.
-Al menos le gusta la música clásica. Seguro que no se duerme con ella, como hacen otros.

Me río un poco. Tom y Bill me miran.

-Es que yo hago eso con mi hermano a veces, por eso me río-me explico.
-Ahh, valeee-dicen ambos.

Nos terminamos los helados, pagamos y salimos de la heladería. Todavía no es de noche, pero creo que falta poco para el anochecer. Me quedo con cara de "¿Y ahora qué hacemos?".

-¿A ti qué te apetece hacer, Tom?-le pregunta Bill.
-Ummm. ¿Qué os parece si compramos unas pipas y nos vamos a un parque que hay muy cerca de aquí?-(creo que lo de "muy cerca de aquí" va por mí).
-¿Acabamos de tomar un helado y quieres comer pipas?-le pregunto.
-Sí-me responde.
-Eso sólo se te podría ocurrir a ti, Tom-le dice Bill-, el que, aunque es un hombre, sigue insistiendo en llevar vestidos.
-Bill, ¿por qué siempre me dices lo mismo para insultarme?-le replica Tom-. ¡Sé original, obseso de la moda!

Me río. Ambos me observan extrañados.

-¿Te ríes otra vez por lo de tu hermano?-me pregunta Tom.
-Pues va a ser que sí.

Carcajada general.

-Bueno, ¿vamos al parque o no?-pregunto.
-¿No te has dado cuenta de que íbamos hacia él?-me cuestionan Bill y Tom a la vez.
-Pues...no.

Resulta que ya hemos llegado al parque. Es precioso. Hay muchísimos árboles y un estanque. Estamos frente a un quiosco. Tom pide una bolsa grande de pipas para los tres. Nos vamos a un banco que hay frente al estanque y nos sentamos a comer las pipas.